Belgrado en un fin de semana: un buen plan

¿Qué ver y qué hacer en Belgrado? La capital de Serbia no es tan famosa como otras capitales europeas, indudablemente merece la pena, con la ventaja de que hay muchos menos turistas. Para que no te pierdas nada, aquí tienes un buen plan para pasar un estupendo finde en Belgrado.

La capital serbia ofrece 3 argumentos de peso a los viajeros: es económica, no está abarrotada de turistas y es indudablemente bella y divertida. Y por si fuera poco, Serbia es uno de los destinos del 2015 según Lonely Planet… ¿qué más necesitas?

Información práctica para un viaje a Belgrado

¿Cómo viajar? Puedes encontrar vuelos baratos a Belgrado con Vueling directos desde Barcelona, o con escalas con Iberia, Lufthansa, Alitalia o Turkish Airlines.

¿Cuándo ir a Belgrado? En la capital serbia hace mucho calor en verano y mucho frío en invierno, por lo que la mejor época para ir a Belgrado es entre abril y octubre. Eso sí, tienes la ventaja de que al no ser una ciudad demasiado turística, nunca la encontrarás abarrotada de gente, ni siquiera cuando hace bueno.

¿Cómo moverse por Belgrado? Esto tiene una respuesta sencilla: ¡a pie! Como la ciudad no es muy grande, se puede ir paseando a todas partes, y si no, siempre puedes usar el bus.

Visitar Belgrado

Para pasear

– El barrio de Skadarlija: este barrio es una especia de Montmartre parisino… a la serbia: la atmósfera es bohemia y vivaz, con galerías de arte y talleres de artesanos. Es también un excelente lugar para comer, ya que aquí se encuentran algunos de los mejores restaurantes de la ciudad: Tri sesira, Putujuci glumac, Ima dana, Zlatni bokal…

– La fortaleza Kalemegdan: es el parque más grande y antiguo de Belgrado, toda una institución para los belgradenses. Kalemegdan es un lugar ideal para escapar del ajetreo de la capital, y respirar aire puro, beber una cerveza tranquilamente… pero sobre todo, desde allí se tienen unas inmejorables vistas del majestuoso Dunav (Danubio) en su confluencia con el Save. No es casualidad que Belgrado esté allí situada.

Los edificios religiosos

Este apartado merece un punto especial en Belgrado. ¿Por qué? porque Belgrado —y toda Serbia— estuvo bajo la dominación del Imperio austrohúngaro, pero también bajo la dominación del Imperio otomano. Esto se traduce en una rica mezcla de estilos, de los que nosotros hemos elegido como más representativos una iglesia ortodoxa (la religión dominante), una mezquita y una sinagoga.

– El templo de San Sava: un monumento que no te puedes perder en una visita a Belgrado, por la sencilla razón de que es la iglesia ortodoxa más grande del mundo.

– La mezquita Bajrakli: de los cientos de mezquitas que fueron construidas durante la ocupación otomana, ésta es la única que todavía sigue en actividad.

– La sinagoga de Belgrado: la única activa en todo el país, que mantiene una pequeña comunidad judía, que consiguió mantenerse después del Holocausto.

3 museos a visitar en Belgrado

– El Museo Nikola Tesla. ¿Sabías que Tesla era serbio? este gran inventor es uno de lo más eminentes de la historia, con unas 300 patentes y un total de ¡125 inventos! En el Nikola Tesla Museum encontrarás objetos personales del inventor, además de una rica colección de objetos científicos históricos.

– El mausoleo de Tito. Josip Broz Tito, jefe de estado de Yugoslavia desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta su muerte en 1980, es el personaje más importante de la historia contemporánea de la región. Por lo tanto, en tu viaje a Belgrado, merece la pena una pequeña visita a la “Kuća Cveća” (“Casa de las Flores”), el mausoleo donde está enterrado.

– El Museo de la Historia Yugoslava. Para completar la visita histórica, recomendamos visitar el Muzej Istorije Jugoslavije, también conocido como el Museo del 25 de Mayo. Situado al lado del Mausoleo de Tito, allí encontrarás numerosas curiosidades históricas.

Comer en Belgrado

La cocina serbia es una rica mezcla de influencias turcas (carnes a la parrilla y pasteles), austrohúngaras (sopas y guisos) y mediterráneas (ensaladas). Allí encontrarás una excelente carne, frecuentemente acompañada de la salsa “ajvar”, hecha a base de pimienta, pimiento, ajo y berenjena.

Por supuesto, es un “sacrilegio” volver de Serbia sin haber probado la tradicional pljeskavica, una especie de hamburguesa a la serbia. Y siempre acompañado de una Jelen o de una Lav, las cervezas locales. “Jedno pivo, molim vas!”, tal como diría un local.

De postre, nada mejor que una tradicional Baklava, el clásico dulce turco muy popular también en Serbia, debido a su época de dominación otomana.

Salir de fiesta en Belgrado

¿Estás tifo de tanto comer? No pasa nada, es hora de salir por Belgrado, y puede que la cosa se alargue. Da igual que sea lunes, miércoles o domingo, en Belgrado encontrarás algo que hacer cualquier noche de la semana.

Y no sólo eso, también encontrarás múltiples opciones de locales: bares lounge frecuentado por jóvenes adinerados, bares bohemios y alternativos, auténticas tascas serbias… tienes de todos los gustos y colores. Con un poco de suerte, te encontrarás también una fanfarria callejera tocando música balcánica. Seguro que nombres como Emir Kusturica, Goran Bregovic o Boban Markovic vienen a tu cabeza al instante.

“Fuck the cola, fuck the pizza, all we need is šljivovica!” Este “lema” de las noches serbias te dice que es obligado que pruebes el šljivovica, un delicioso (y alcohólico) destilado de ciruela. Nuestra recomendación es que comiences con unas cervezas en algún bar simpático del centro, y que cuando ya estés “animado” te dirijas (a pie o en taxi) alguno de los locales de la orilla del Danubio.

¿Ya has visitado Belgrado? ¿qué nos recomiendas?

Leído en Liligo

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