Miravet, un precioso pueblo de Terres de l’Ebre

Hoy queremos proponerte una escapada de fin de semana al precioso pueblo de Miravet, en Tarragona. Es cierto que toda la zona de Terres de l’Ebre es digna de mención, pero Miravet deja totalmente encandilados a los visitantes. No sólo por sus vistas, que son increíbles, sino por todo su encanto.

Nada más llegar te toparás con una vista del pueblo coronado por el imponente castillo templario a las orillas del Ebro.

Este castillo, Monumento declarado Bien de Interés Cultural, además de tener una de las vistas más impresionantes que vas a poder disfrutar en mucho tiempo, tiene mucha historia. Está situado en un cerro de unos 100 metros de alto (la subida a pie es bastante intensa, pero se puede acceder directamente en coche). Es uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar templaria de la comarca y de Cataluña.

Se divide en dos grandes partes; el recinto amurallado del siglo X aproximadamente, y el recinto soberano del siglo XII.  Es, básicamente, una planta de monasterio cistercense adaptado a las funciones militares básicas. Más tarde se fueron añadiendo dependencias, entre ellas un templo románico. Además, está rodeado por una muralla de 25 metros de altura que parece fundirse con las rocas. pero en realidad tiene su origen en una fortaleza islámica andalusí.

Actualmente está en proceso de restauración dado que estuvo afectado por diferentes guerras como las Guerras Carlistas y la Guerra Civil (1936-39). Su ubicación era muy buena ya que el pueblo de Miravet se encuentra en un meandro del río Ebro.

Pero el castillo no es el único atractivo. No puedes dejar de lado el Paso de Barca, que es el último transbordador original de todo el Ebro (atención, funciona sin motor) que cruza el río tan sólo con la corriente del agua y la maña de un barquero.

Otro de sus mayores atractivos es perderte por su casco antiguo. Pequeño pero absolutamente encantador. Destaca a simple vista por su estampa panorámica, el tipismo de sus calles estrechas y porchadas, la última atarazana fluvial donde calafateaban los llaguts (s. XI), el molino de aceite y barníz alfarero, la sede de la aljama morisca y su arcada mudèjar, la iglesia “vieja” renacentista de la orden del Hospital y el mirador de la Sanaqueta así como las ruinas de las casas destruidas a causa de la Batalla del Ebro, la calle del Banco y la de las Ferreries.

Otros puntos más que interesantes de este destino: la iglesia vieja, con pinturas murales de 1730, el altar románico, así como los 7 talleres típicos de alfareros donde aún podrás adquirir piezas clásicas.

Si te animas a una escapada a Terres de l’Ebre, te recomendamos que dediques tiempo a disfrutar de este peculiar pueblo que es Miravet. Y si te quedas con ganas de más, te iremos contando todo lo que las Tierras del Ebro tienen que ofrecer.

¿Conoces Miravet? Cuéntanos tu experiencia…

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