Los 10 lagos más espectaculares del mundo

Grand Prismatic Spring

Grand Prismatic Spring, Parque Nacional de Yellowstone, Estados Unidos

Estos son los 10 lagos más espectaculares del mundo, con historia, de colores  insólitos, enclavados en ciudades, de aguas termales, repletos de medusas o en mitad del desierto… Los lagos son masas de agua, generalmente dulce, de una dimensión considerable, que se encuentran separados del mar como consecuencia de movimientos tectónicos o acción de glaciares, incluso se han podido formar artificialmente por la construcción de presas. Estas características tan sencillas a simple vista, pueden convertir estas extensiones de agua en los rincones más bellos y asombrosos que nos ofrece la naturaleza. Vamos a viajar descubriendo los 10 lagos más espectaculares del mundo.

Grand Prismatic Spring (EEUU), el arco iris americano.

El Parque Nacional de Yellowstone en Estados Unidos es una sucesión de maravillas de la naturaleza con cañones, formaciones rocosas, géiseres… y como no, sus pintorescas aguas termales. Lo más espectacular que encontramos en esta masa de agua es el arco iris que ofrece, matices que pasan por el azul, verde, rojo y dorado. Toda una maravilla para la vista que lo convierten en un verdadero ejemplo de las joyas que puede crear nuestro planeta. Desde su colina se puede apreciar este impresionante abanico de colores que procede de sus aguas ricas en minerales. Los parques de Yellowstone y Yosemite son los grandes parques que no puedes dejar de ver en un viaje por Estados Unidos.

Lago Reed Flute Cave (China), una cueva de colores.

Las maravillas de estas masas de agua también las encontramos bajo tierra. Un ejemplo es el Lago Reed Flute Cave en Guanxi (China). Esta cueva está plagada de exóticas formaciones rocosas que se iluminan de mil colores diferentes al tiempo que se reflejan en el agua. Se trata de un entorno milenario aunque su redescubrimiento se produjo en la década de los 40. Sin duda un paisaje onírico, tan increíble como imprescindible visitar.

Lago Retba (Cabo Verde), el lago rosa.

Situado al norte de la Península de Cabo Verde, este lago grande y poco profundo de aguas cálidas y muy salinas permite que las personas floten fácilmente si se sumergen en sus aguas. El color rosa se debe a la combinación única de microorganismos y de la sal. Este color tan poco frecuente y asombroso, le da a esta maravilla de la naturaleza un aspecto ante todo peculiar. 

Lago Baikal (Siberia), el lago de los lagos.

Situado al sur de Siberia, es el lago de agua dulce más profundo del mundo con 1.700 metros de profundidad además de ser uno de los más antiguos con una edad aproximada de 25 millones de años. Una experiencia única para el viajero que puede navegarlo entre mayo y octubre y conseguir la ansiada foto con la foca nerpa: famosa por su simpatía y por ser la única que vive en agua dulce. Estamos ante el lugar idóneo para experimentar una auténtica comunión con la naturaleza.

Lago de Wai-o-Tapu (Nueva Zelanda), una verdadera piscina de champagne.

Incluido dentro de una región termal en el centro de la Isla Norte en Nueva Zelanda, encontramos la zona de Wai-O-Tapu. Aquí destaca el lago conocido como “La piscina de Champagne”, llamada así por sus burbujeantes aguas que muestran intensos colores bajo el vapor: naranjas, verdes fosforito, añiles y malvas.

Seguir leyendo y más fotos en: http://www.pasaporteblog.com/los-10-lagos-mas-espectaculares-del-mundo/#ixzz3WYMR6KW9

Consejos para viajar a Marrakech y Essaouira

Calzado en el zoco de Marrakech

Consejos en Marrakech y Essaouira

Marrakech es una ciudad de contrastes. Hay que tomarse las cosas con calma e intentar integrarse poco a poco en el ambiente. No es conveniente estresarse, pues si no, al final, acabarás por no disfrutar de la ciudad. Este es quizás uno de los mejores consejos para viajar a Marrakech y Essaouira.

Regatear, regatear y si es posible, volver a regatear.  En Marrakech regatear es un arte y también casi una obligación. Una explicación leída del por qué los marroquíes se ofenden si no regateas es que ellos ponen un precio elevado a un producto, un precio que saben demasiado caro de lo que en realidad vale. Quieren que tú les regatees el precio, porque si no lo haces, te quedarás un producto demasiado caro y de algún modo les estarás obligando a mentir, algo que no es ético según el el Islam, con lo cual se ofenden.

Ir a alguna de las terrazas de la Plaza Djemma el Fna a “ver el tiempo pasar”. Es increíble ver como la Plaza parece que tiene vida propia… cambia a cada momento que pasa.

El recorrido en calesa por la medina es una buena opción para verla desde otro punto de vista. Si decidís hacer el recorrido hasta el Palmeral, disfrutaréis de un Marrakech diferente, pero sólo eso. El Palmeral en sí, no tiene demasiado.

Restaurantes en Marrakech y Essaouira

Probar el couscous, el tajine y las olivas. La gastronomía marroquí es muy buena. ¡Y la repostería!

Tomar un té a la menta en una de las terrazas a pie de calle de la Plaza Djemma el Fna. Al final acabas quedándote embobado…

Recomendar el restaurante Chalet de la Plage, del que dicen que es toda una institución en Essaouira.

No obstante, en cualquier restaurante de Marrakech al que vayas, recuerda que debes pedir agua mineral de botella y asegúrate que esté precintada. Es muy importante no beber agua del grifo en Marrakech, ni siquiera en el riad o en el hotel, puesto que para estómagos poco acostumbrados puede ser perjudicial. Asimismo, evita consumir alimentos crudos, especialmente ensaladas, alimentos no cocinados. También podría hacerte daño.

Hacer la maleta

Al hacer la maleta para viajar a Marrakech, no olvides coger los siguientes artículos:

  1. Gafas de sol.
  2. Crema solar con factor de protección alto. En Marrakech el sol es increíblemente fuerte, es importante ir bien protegido.
  3. Gorro para la cabeza. Es básico, porque si estamos expuestos al sol demasiado tiempo sin nada que nos cubra la cabeza, podemos tener dolores de cabeza. Y si no te traes el gorro de casa, tendrás que comprar uno allí y te lo venderán caro.
  4. Calzado cómodo. Vas a caminar mucho y, si además quieres hacer una excursión, vas a necesitar unas cómodas zapatillas para no cansar demasiado tus pies.
  5. Bañador y toalla. En casi todos los riads tendrán una pequeña piscina para que puedas hacer un chapuzón durante las horas de más calor.
  6. Aspirinas. Siempre es aconsejable traer alguna aspirina de casa, por si las moscas, aunque también las puedes comprar ahí.

Evita salir en las horas de más calor

Si vas a viajar a Marrakech en verano, es extremadamente recomendable que durante las horas del día de más calor estés en el hotel o riad, aprovechándote de la fresca de su jardín o de la piscina. Las horas de más calor en Marrakech durante verano van de las 13h a las 17h más o menos.Antes o a partir de estas horas el sol no es tan fuerte y es un buen momento para pasear, visitar monumentos, andar, etc.

 

 

Calatañazor, Soria: un pueblo con mucho encanto

Calatañazor es un pequeño pueblo de la provincia de Soria (Castilla y León), no muy lejos del Parque Natural del Cañón del Río Lobos, a unos 40 kilómetros al noroeste.

Ubicado en un alto, rodeado por tierras de cultivo y el río Milanos, la arquitectura típica local convierte a Calatañazor en un bonito pueblo con encanto de la geografía española.

Aprovechando los recursos que el entorno ofrece, madera de sabina, piedra y barro, los habitantes de la localidad levantaron sus viviendas, la iglesia, el castillo y la muralla de la villa. Que en conjunto dan lugar a una población amurallada de inconfundible aspecto medieval.

Las calles de la localidad están pavimentadas con cantos rodados y se distribuyen anárquicamente entorno a la plaza Mayor y una calle principal con casas porticadas que se sustentan sobre recios puntales de madera.

Pero si hay un elemento de la arquitectura de la localidad que llama poderosamente la atención, ese son las chimeneas cónicas que se levantan sobre los tejados de la localidad. Utilizando pedazos de tejas, colocados con mimo y coronados por un puntiagudo adorno metálico, se levantan estas singulares chimeneas que apuntan de forma desafiante al cielo.

La villa es pequeña en extensión, por lo que caminando por sus antiguas calles es fácil ir encontrándose los puntos de mayor interés de Calatañazor.

Por un lado se encuentra el conocido como El Rollo, una columna de piedra que dicen tenía una función pública de ajusticiamiento. Un punto de castigo público en el que avergonzar, a la vista de los habitantes y transeúntes, a los malhechores.

Otro punto de especial interés es El Castillo que, aunque ya está en profundo deterioro, mantiene parte de su construcción en pie y permite imaginar lo que en su tiempo, el siglo XIV, llegó a ser. Formaba parte de lo que fue la villa amurallada y llegó incluso a disponer de un foso y un puente levadizo.

También cabe destacar la Iglesia de  Nuestra Señora, un edificio sobrio construido con piedra caliza y arenisca, que se levanta en el límite de la antigua muralla de la localidad y sobre el barranco  que conduce al río.

Por último no nos queríamos olvidar de la Casa del Queso, una tienda de productos típicos y tradicionales ubicada en el interior de una vivienda tradicional de la localidad, muy cerca de la Iglesia. Mantequilla, embutidos, miel, vino, infusiones y queso son algunos de los productos típicos que allí se pueden encontrar, en una tienda que parece mantenerse como era hace décadas.

En gran medida todo lo anterior contribuyó ya hace años a que Calatañazor fuese declarada Villa de Interés Cultural y a que, en la actualidad, represente un interesante destino de turismo rural.

Bassado en Gastasuelas

¿Conoces Catalañazor? ¿Qué te parece? Cuéntanoslo…

Viaje exótico a Jordania

Jordania

Si viajamos a Jordania descubriremos un mundo diferente, único y completamente ajeno a lo que vivimos habitualmente en Europa. Y es que Jordania recuerda a ese pasado común, a la memoria histórica. La nostalgia de este país es la de un momento que fue más brillante y que, aún así, continúa siendo uno de los más mágicos que podamos llegar a conocer.

Ante todo descubriremos todo lo que esté vinculado a disfrutar de tantas propuestas como puedan resultar posibles, siendo viable todo aquello que resulte de interés para cualquiera de los viajeros que quieran indagar en las diferentes elecciones a tener en cuenta. En la actualidad, además, es mucho más fácil tener acceso a Jordania, a pesar de que las relaciones económicas y políticas son muy inestables.

Petra: Es una de las siete maravillas del mundo antiguo y, lo que es aún más importante, se trata de uno de los pocos tesoros que aún nos quedan de estas características. Petra ha sido popularizada en numerosas películas por tratarse de un enclave arqueológico que se presta al misterio.

Valle de la luna: Es otro de los rincones que merecerá la pena conocer y que nos encantarán ya que, seguramente, nunca habremos encontrado nada tan bello como este silencioso vale ubicado en Aqba City.

Monte Nebo: Si nos queda tiempo después de visitar la ciudad de Aman y el yacimiento de Petra, merecerá la pena conocer este curioso monte.

Qusair Amra: Ubicado en Al-Azraq es el más famoso de los castillos del desierto. En su interior se representa parte de la historia jordana en sus frescos situados en las bóvedas y paredes.

Castillo de Shawbak: El castillo de Shawbak es otro de los rincones que merecerán la pena. Principalmente si se está en Jordania más de dos semanas ya que, en este caso, se disfrutará de esta construcción ubicada en Shibek.

La ciudadela de Amán

El centro de Amán es, sin lugar a dudas, uno de los grandes rincones en los que podremos conocer lo más bello de la capital jordana. Con numerosas construcciones de interés resulta pintoresco el contraste entre estas y el resto de la ciudad. Entre las construcciones que más destacan podemos encontrar el templo de Hércules y el museo arqueológico de Jordania. ¡Un dato curioso! Se trata de una de las ciudades habitadas desde hace más tiempo de todo el mundo debido a que ha sido habitada desde hace más de 7.000 años.

Cómo llegar al aeropuerto internacional Queen Alia

Ubicado a poco más de 30 kilómetros de Amán, se trata del principal aeropuerto internacional de Jordania, dotado de tres terminales – dos de ellas de pasajeros -. Los servicios del aeropuerto son una biblioteca, habitaciones relax y dormitorios así como duchas, capilla, centros de negocios, zona de fumadores, restaurantes y bares y zona de juegos para niños.

Los viajeros que quieran acceder desde España a Amán deberán hacerlo valiéndose de la aerolínea Royal Jordanian que ofrece vuelos desde Madrid y Barcelona. Es interesante tener en cuenta que se ofrecen vuelos directos por lo que el resultado será poder viajar directamente a Jordania. Una vez que se llegue al aeropuerto, se puede elegir entre autobús o taxi para acceder a la capital.

Leído en Travelgenio

Los pueblos más bonitos del Norte de Portugal

Castillo de Chaves, Portugal

Castillo de Chaves, Portugal

Ese cariño, respeto y admiración que tenemos por nuestro hermano peninsular lo merece. Elegir los 10 pueblos más hermosos de su geografía es imposible, así que aquí lo haremos con los que están por encima del Tajo para demostrar que no solo compartimos ríos, también maquillaje rural. Porque sí, nos parecemos, pero encima es que en Portugal parecen haber sabido sacar más partido a las pequeñas poblaciones, haciéndolas más duras al paso del tiempo y por lo tanto, más bellas.

Ericeira

Los 1.793 kilómetros de costa que tiene Portugal merecen un lugar como este. A esas playas surferas y salvajes el pueblo le aporta una buena dosis de arquitectura popular colorida (benditos azulejos) y pequeños amarres pesqueros. También ayuda ese carácter de ciudad defensiva con un par de baluartes que hoy sirven más para el paseo y para rematar la foto. Y si el tiempo se complica siempre quedarán sus pequeñas capillas repartidas por el pueblo y que le ponen una dosis de arte e historia a lo que se presumía una escapadita playera.

Batalha

Flanqueada por las últimas estribaciones del macizo calcáreo extremeños aparece este pueblo dominado completamente por su monasterio de Santa María de la Victoria. Este espectacular templo está hecho más para impresionar que para conmemorar una victoria bélica. Desde sus espectaculares vidrieras hasta su claustro, todo en ese estilo gótico manuelino propio de Portugal. El resto de la localidad bebe del tráfico de turistas respetando a su monumento máximo con un urbanismo basado en la piedra y en la teja. Que nadie se despiste buscando su bien más preciado.

Chaves

En esta población norteña el que manda es el río Tamega. Con razón, puesto que le dio al pueblo una ribera bonita que éste sublimó desde tiempos inmemoriale. Los romanos plantaron aquí un señor puente y desde entonces fue un nudo de comunicaciones con parada clave por sus balnearios, de exquisita arquitectura art-decó. Pero ante la tentación de pasarse en remojo todo el día, Chaves propone un casco antiguo medieval, un castillo aparente y sobre todo unas callejuelas psicodélicas con casas de todos los colores. La Rúa Direita simplemente es una carta de ajuste hecha calle.

Santarém

Justo en la ribera norte del Tajo, Santarém tiene ese encanto de ciudad venida a menos donde sigue brillando la estampa de su castillo defensivo, importante en la defensa de su ribera. Con solo esa estampa ya invita a ser visitada y por ello ofrece mucho más. En principio, todo un show de folclore luso, donde destaca la importancia de la tauromaquia, las casas coloridas que recuerdan a un estilo colonial y algún que otro azulejo asomando en cualquier esquina. Y luego el honor de ser la capital del gótico en Portugal.

Óbidos

Al grano, estamos ante el pueblo más espectacular de las tierras vecinas. Su gracia está en combinar a la perfección los estampados de moda entre los pueblos peninsulares. Por un lado la sillería pedregosa de su castillo, un gigante con muchos torreones que pone en firme a la población. Sus brazos se extienden en forma de murallas que el Siglo XXI cruza como si nada por puertas fotogénicas. Y luego encima cuida a su potente reclamo con casitas blancas y calles empedradas de estilo andaluz.

Alcobaça

Por mucho que sus calles de fachadas blancas y aceras anchas inviten a patear este pueblo y dejarse cuidar en una terraza, Alcobaça es y siempre será su magnífico monasterio. Lo tiene todo, desde la marca infalibe de ser Patrimonio de la Humanidad hasta el récord de el más grande de estilo cisterciense. Su gótico es del que gusta a todo el mundo, tan épico, flamígero y medieval que se luce sobre todo en las tumbas de los diferentes reyes aunque también se le notan ciertos toques moriscos. Y por fuera, una portada gigantesca en una plaza diáfana que da lustre y relevancia al monumento.

Tomar

Situado en el corazón de Portugal, la gracia de Tomar está en su patrimonio y en cómo el resto de las calles lo llevan con orgullo, siendo mucho más que un amalgama de monumentos y tiendas de souvenirs. La vida se hace entre el río y sus puentes y las murallas del castillo templario en lo más alto. Aquí toma protagonismo el blanco y los azulejos, el gusto por el Renacimiento portugués y por el orgullo de haber visto crecer y haber financiado a Enrique el Navegante. Y luego está su famoso convento de Cristo, protegido por la fortaleza desde donde destaca y domina el resto del pueblo. Hay que visitarlo porque, queramos o no (y distinciones UNESCO al margen), el gótico y el barroco son capaces de asombrar hasta a los ojos más minimalistas. 

Valença do Minho

“¡Que vienen los españoles!” Debieron pensar en esta localidad que se levanta a orillas del Miño en plena frontera con Galicia. Por eso creció al abrigo de una fortaleza formada por varios módulos en forma de estrella. Dentro todo es historia y está mimado a la perfección con calles ratoneras plagadas de tiendas ya que es una de las mecas del turismo de compras en Portugal. Pero entre toallas, sábanas y carteles de descuentos brilla esa esencia medieval, esas puertas que se atraviesan como si se fuera un cruzado que vuelve de Tierra Santa en pos de llegar a sitios tan especiales como la Iglesia de Santa María de los Ángeles.

Monsanto

Érase una vez un pueblo chiquito que crecía haciendo equilibrios encima de una mole granítica. Esta es la cara y, a su vez, la cruz de un lugar que no ha podido (ni querido) modernizarse debido a su inmejorable situación, dominando la frontera con Extremadura. Dicho esto, Monsanto no se conformó con aguantar ahí y punto excavando en la roca y conviviendo con las grandes bolas de piedra. Por eso no es difícil encontrar rincones delicados como la torre de Lucano, la iglesa da Misericórdia o la noble plaza de la cruz.

Lamego

Lamego logra salir victoriosa de una batalla complicada: luchar contra la todopoderosa marca Douro. El río vinícola por excelencia no solo baña esta coqueta mini-ciudad si no que encima le da la prosperidad de sus vinos, ya que está dentro de la D.O. Oporto. Y sin embargo, Lamego es mucho más. Empezando por su religiosidad causada por ser sede diocesana y que se traduce en una catedral austera y antiquísima. Pero la joya de la corona obispal es Nossa Senhora dos Remédios, un centro de peregrinación rococó que tiene todo lo que se le pide a una iglesia portuguesa: arabescos de piedra, una escalera emperifollada y unos azulejos resolviendo cualquier duda sobre la nacionalidad del sitio.

Leído en Traveler

¿Has visitado el norte de Portugal? ¿Qué te ha parecido lo que has visto?

Descubriendo El Capricho de Gaudí en Comillas

Cuando oímos el nombre de Gaudí vienen a nuestra memoria imágenes de la Sagrada Familia, el Parque Güell o la Casa Batlló, pero poca gente sabe que una de las primeras obras en las que dejó su especial impronta el gran maestro catalán se encuentra fuera de las fronteras de su región natal. El Capricho de Gaudí, en Comillas, es una de sus tres únicas creaciones que puedes visitar fuera de Cataluña.

Máximo Díaz de Quijano y Fernández San Juan nació en Comillas en 1838 y decidió hacer las maletas y marcharse de un país cuyo Imperio se desintengraba a una gran velocidad. Mientras la Madre Patria agonizaba desangrada en luchas internas y permanente bancarrota, las posesiones de ultramar seguían ofreciendo oportunidades de enriquecimiento rápido a gente avezada y emprendedora.

Maximo Díaz de Quijano regresó a Comillas enriquecido y queriendo tener su propia residencia de descanso estival bien cerca del mar. Y no una cualquiera, sino una que pudiera rivalizar en belleza y diseño con el palacio del Marqués de Comillas. La hermana de Máximo Díaz era cuñada del marqués y el tema de la rivalidad familiar en España siempre ha estado presente.

El encargo fue aceptado por un joven arquitecto catalán que comenzaba a maravillar a la sociedad de la época con una visión vanguardista donde equilibraba el peso de la funcionalidad y la decoración. Su nombre era Antoni Gaudí i Cornet, era 1883 y tenía 31 años.

Pienso que hay decenas de maneras diferentes de vivir o experimentar la visita a un mismo lugar. Depende en parte del interés que tenga el visitante en el mismo pero, en mucha mayor medida, depende de la persona que te lo muestre. Carlos, el guía,  es una de esas personas entusiastas que ama su trabajo y consigue despertar el interés incluso en los visitantes más reacios a ello.

Desde el Patio de Herradura -justo enfrente de la entrada principal- Carlos nos comentaba la historia de El Capricho, sus innovadoras -para la época- características arquitectónicas y anécdotas sobre su creador y su dueño. El relato era tan intenso e interesante que hasta las nubes tan habituales parecen poner atención y abandonan su tediosa tarea de verter agua sobre Comillas.

El Capricho de Gaudí combina distintos tipos de piedra, cerámica, cristales, maderas…etc. El genio tenía todo en cuenta. Fue uno de los primeros arquitectos globales a nivel mundial.

Revistió parte del exterior de cerámica verde para que se camuflara con su entorno natural. Utilizó piedra de sillería -extraída de canterass cántabras- para las escaleras de acceso a la entrada y se preocupó en extremo por el aprovechamiento de la luz natural. Gaudí -amante de la naturaleza- sabía que estaba construyendo en una zona en la que el sol no se prodiga en demasía, así que se las ingenió para crear una disposición de las habitaciones y salas de manera que la vida de la familia que las habitaran se fuese desplazando por ellas en consonancia con el movimiento del sol en el firmamento.

El girasol, por su capacidad para orientarse hacia el astro rey, se convirtió en un icono en El Capricho. Se puede apreciar en la cerámica que cubre la fachada de la entrada principal así como en otros escondites menos obvios.

Otra de las cosas que llaman la atención son los balcones. Son pequeños y las barandillas se construyeron en hierro forjado. Sin embargo, lo más llamativo es la habilidad de Gaudí para tallar bancos de hierro formando parte de la misma barandilla.

Lo mismo ocurre con las ventanas que encontramos en la sala de estar. Utilizando un diseño creado por él mismo, al abrirse y cerrarse dan lugar a un sonido que replica al repicar lejano de campanas. El discreto sonido se pierde en el espacio creado por los altos techos, cuyos diseños son diferentes en cada una de las estancias.

Carlos no dejaba de dar explicaciones, datos, curiosidades e historia de El Capricho y la gente suele interaccionar con él. Suele comentar que es uno de los lugares más visitados por el público en toda Cantabria y él disfruta con todo tipo de visitantes pero especialmente con los grupos escolares.

En las tardes de verano puedes escuchar música jazz en los jardines y El Capricho puede ser también reservado para la organización de congresos y eventos, tanto empresariales como privados.

La última parada es en la tienda de regalos tras pasar por el comedor y el dormitorio principal. Carlos te despide en la puerta de acceso principal promentiendo que la próxima vez nos contaría las leyendas sobre fantasmas que existen en El Capricho de Gaudí, como toda buena casa aristócrata y antigua que se precie.

Gaudí comenzó la construcción de esta residencia en 1883, año en que comenzaba su obra magna: la Sagrada Familia. Las obras de más renombre de su carrera estaban aún por llegar pero arrancaba con algo espectacular.

Sitio Oficial El Capricho de Gaudí
Leído en Viajablog

¿Has visitado El Capricho de Gaudí en Comillas? ¿Qué te ha parecido? Cuéntanos tu experiencia en este lugar…

El Museo de Rolls-Royce de Torre Loizaga

Desconocida para la mayoría del mundo es la existencia de una de las mejores colecciones de Rolls-Royce del mundo, situada en la comarca de las Encartaciones (Vizcaya). 

Después de unos 40 minutos en coche desde Bilbao, a través de una carretera serpenteante cruzando los verdes paisajes de la provincia, se llega a la torre-castillo Loizaga, donde se encuentra el museo. Continuandopor una carretera cada vez más estrecha, lo suficientemente ancha para un coche, uno se pregunta si ese podía realmente ser el camino que nos llevaa a descubrir una de las mejores colecciones de Rolls-Royce del mundo. Después de todo, ni siquiera estamos en Inglaterra, lugar de origen de dichos coches, sino entre caseríos y pastos verdes, en la Vizcaya profunda.

¿Cómo puede ser que una colección tan impresionante de coches antiguos y clásicos terminara en el terreno de lo que se asemeja a un castillo medieval? La respuesta a esta pregunta nos conduce a un solo hombre, Miguel de la Vía, responsable tanto de la gran colección de coches como de la propiedad. De la Vía fue un próspero hombre de negocios y una de las personas más ricas del País Vasco. En 1985, comenzó a restaurar la Torre de Loizaga, construida en el siglo XIV. En aquel momento, la torre era prácticamente una ruina, restos de la época en que la familia Ochoa García de Loyzaga la utilizó para defender su territorio. La renovación y reconstrucción de la torre duró hasta el año 2000.

Miguel de la Vía fue también un apasionado coleccionista de coches y, al mismo tiempo que estaba teniendo lugar la restauración de la Torre Loizaga, comenzó a construir su colección privada de coches, que puede ser visitada en el museo en la actualidad. Esta colección está formada por 75 vehículos clásicos, siendo 45 de ellos Rolls-Royce. Está considerada una de las 5 colecciones más valiosas del mundo. Además, todos los coches están en perfectas condiciones y listos para ser conducidos.

Esta amplia colección contiene algunos modelos de coches clásicos extremadamente exclusivos. Se trata de vehículos que fueron artículos de lujo en su tiempo, codiciados y poseídos por reyes, nobleza y celebridades. Un ejemplo perfecto es el modelo Phantom IV de Rolls-Royce, del cual solo se produjeron 18 coches entre los años 1950 y 1956. En el museo puede verse uno de esos 18 Phantom IV, que fue originalmente vendido al gobernante de Kuwait. Los otros Phantom IV fueron vendidos a reyes y jefes de estado, tal y como la reina Isabel II, el shah de Irán y el príncipe Talal de Arabia Saudí.

Por supuesto, los propietarios de tales vehículos no se encargaban de conducirlos. Siempre disponían de un chófer, proporcionado también por la empresa Rolls-Royce. Dichos chóferes tenían que completar un curso de entrenamiento de 3 años de duración, parte del cuál estaba dedicada a las lecciones de conducción. Una de las pruebas más extremas que era necesario aprobar consistía en conducir el vehículo a alta velocidad con las bandejas de la parte trasera llenas de copas de champán. Si una gota de champán era derramada, el chófer suspendía la prueba. Otras partes del entrenamiento se dedicaban al mantenimiento y cuidado del coche. Estos expertos chóferes funcionaban además como mecánicos personales, ayudando a los Rolls-Royce a ganar la reputación de no dar nunca ningún problema.

Durante la visita sorprende el el tamaño de los coches. No son solamente muy espaciosos en la parte trasera, asegurando un viaje agradable para los pasajeros, sino que estos vehículos son además extremadamente altos, ofreciendo una gran distancia hasta el suelo. Los Rolls-Royce fueron especialmente diseñados para ser conducidos en terrenos difíciles. Muchos eran incluso conducidos a través de la jungla, para la caza mayor. Eran esencialmente coche y camión en uno.

Lo que mucha gente no sabe es que Rolls-Royce solamente construía los chasis antes de la Segunda Guerra Mundial. El chasis incluía la mecánica, el radiador y el capó. El cuerpo de los vehículos era en realidad construido por el carrocero elegido por el comprador. Esa es la razón de la variedad de estilos diferentes de vehículos Rolls-Royce. Dichos carroceros no escatimaban en sus creaciones, que incluían adornos de oro y joyas, tapicería de piel de cocodrilo, volantes de marfil y salpicaderos tallados de maderas nobles. Tales carrocerías pueden verse en el museo, junto a muchas otras que esconden también interesantes detalles.

Aunque la colección del Museo de Coches Antiguos y Clásicos se centra principalmente en los Rolls-Royce, contiene también otros vehículos de prestigio y elegantes coches deportivos, tales y como, Jaguar, Lamborghini, Ferrari, Cadillac, Hispano Suiza y Ford Model T. Parte de la colección son también varios carruajes del siglo XIX y un camión de bomberos británico de 1939.

De las 6 salas de exposición, la última, que está situada en una habitación de piedra dentro de la muralla que rodea la Torre Loizaga, es la más impresionante. Esta sala contiene los primeros modelos de la serie Silver Ghost de Rolls-Royce, modelo que hizo a la empresa famosa. Su nombre, Silver Ghost, que significa “fantasma de plata”, no se refiere al color del coche, sino al silencio de su operación. Aunque la mayoría de sus propietarios disfrutaban el hecho de que el Rolls-Royce fuera tan silencioso, hubo al menos una ocasión en la que el Maharaja de India se quejó a la empresa, indicando que su coche era demasiado silencioso y no anunciaba su llegada adecuadamente.

Otro vehículo que destaca en la última sala de exposición es el Allen Runabout de 1899. Aunque este antiguo coche parece más un simple carruaje con enormes ruedas de bicicleta, su interior contiene sin embargo una interesante mecánica bastante avanzada para su época. La característica más particular del Runabout es una que parece faltar !el volante! Sin embargo, el vehículo posee una palanca para controlar la dirección y es capaz de alcanzar una velocidad máxima de 20 km/h.

Aunque no se encuentra en el radar turístico, el Museo de Coches Antiguos y Clásicos merece definitivamente una visita – tanto si estás interesado en coches como si no. La ubicación del museo en los campos de Vizcaya y junto a los cuidados jardines que rodean la Torre Loizaga solo añade a su encanto. Cada uno de los vehículos es una obra de arte que se ha convertido en símbolo de la realeza y los más adinerados del planeta. Y están todos expuestos aquí, incluyendo cada modelo producido por Rolls-Royce hasta los años 90.

» Un video del museo muy interesante

Información Práctica
TORRE LOIZAGA

Barrio Concejuelo
48191 Galdames (BIZKAIA)

Tel. +34 649 412 001

Página web

Horario de visitas
Domingos y festivos de 10h a 15h

 

Lugares de París que te enamorarán

París es la ciudad romántica por excelencia por ser cautivadora, encantadora y poética. A París, se puede volver cuantas veces se quiera y disfrutarla de forma totalmente diferente. Paseamos por sus calles para conocer el lado más romántico de una de las ciudades más bellas del mundo, durante nuestro paseo te proponemos 5 lugares para visitar en París, ¿nos acompañas?

Le Mur des Je t’aime

Una pared formada por azulejos en la cual se puede leer la frase “Je t’aime” en más de 300 idiomas y caligrafías. El ideólogo de la obra es Fréderic Baron y diseñó el mural con la idea de regalar a la ciudad un espacio donde cualquier pareja del mundo se sintiese arropada e identificada con la ciudad del amor, París.

Museo de la Vida Romántica

Hotel con encanto donde Ary Scheffer se reunía con Chopin, Sand, Liszt, Dickens y Delacroix durante el siglo XIX, los personajes más representativos del periodo romántico. Este hotel se convierte ahora en un museo único dedicado al romanticismo, capaz de sumergirte en el más puro ambiente del siglo XIX.

Y que sería de un día romántico sin hacer uno de los paseos memorables por el barrio de Montmartre. Además para recargar energías, cerca de la plaza Clichy se encuentra el Bistro des Dames, el mejor rincón para que disfrutes del auténtico desayuno francés en el barrio del Sacré Coeur.

La estación de Metro de Concorde

En esta estación se cruzan las líneas 1, 8 y 12. Es en esta última, donde la estación es única por el diseño de su bóveda. La bóveda está compuesta por centenares de azulejos de letras que forman una inmensa sopa de letras. Al verla parece que no tiene ningún orden pero no es así, ya que reproduce varios artículos de la Déclaration des Droits de l’Homme et du Citoyen (Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano). Una obra de arte de la arquitecta belga Françoise Schein.

Catedral de Notre-Dame

Otro de los lugares que ha sido testigo de un amor es la impresionante Catedral de Notre-Dame, conocida además de por ser una de las más importantes construcciones góticas del mundo, por la historia de amor del jorobado Quasimodo y la guapa gitana Esmeralda.

París tiene mucho más que ver, esto sólo ha sido un aperitivo. Al menos debemos conocerla por lo menos una vez en la vida porque no podemos tener excusa por las muchas opciones que nos ofrece para disfrutar de una escapada o simplemente para dar una sorpresa romántica a nuestra pareja. 

Leído en Hacemos Turismo

Algunos castillos únicos por conocer

Castillo de Ponferrada

Te invitamos a descubrir algunos de los castillos más bonitos de España, lugares donde por un rato sentirse como fuera del tiempo, en el pasado más misterioso que ha tenido este país lleno de encanto.

España es un país histórico y monumental, con cantidad de ciudades y lugares amuralladas, vestigios de otras épocas, castillos y torres, por descubrir. En este post te invitamos a conocer algunos castillos únicos, quizás no tan conocidos como los de Bellver en Palma de Mallorca o los de Javier u Olite, en Navarra, pero que bien valdrán la pena conocer para un fugaz y emocionante viaje en el tiempo.

El Castillo de Belmonte, en Cuenca, es un verdadero tesoro renacentista: la fortaleza original era medieval, pero la versión en pie hoy día es el producto de una reforma de Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia, y data del siglo XIX. Ostenta un aire galo y neogótico único. Se puede visitar a diario (excepto los lunes), de 10 a 14 horas, y de 15,30 a 19 horas.

Otro castillo exclusivo, de una belleza particular, es el de Ponferrada, en León: este castillo templario se erige en un escenario que susurra de tiempos pasados, entre escudos y blasones, entre muros milenarios que datan del siglo XIII. No te pierdas tampoco su exposición permanente con más de un centenar de objetos antiguos y templarios, como una Biblia del siglo X o un atlas universal del siglo XVI. Los miércoles la entrada es gratis. Se puede visitar de martes a sábado de 11 a 14 horas, y de 16 a 19 horas, hasta el 31 de marzo.

En Valladolid, el Castillo de Peñafiel es uno de sus mejores ejemplos, y postal ineludible de esta pequeña localidad, que domina los valles de Duratón y el Botijas. Es original del siglo X y fue declarado Monumento Nacional. Hoy día es sede del Museo Provincial del Vino, un icono del turismo enológico en la Ribera del Duero. De octubre a marzo puedes visitarlo a diario, de 11,30 a 14 horas, y de 16 a 19 horas. Lunes cerrado.

El Castillo de Vélez Blanco, en Almería, es otra joya histórica española: domina el encantador pueblo de casas blancas que le da nombre y es un imponente castillo construido en el siglo XVI. La fortaleza está conformada por dos construcciones unidas por un puente levadizo. Imperdible. De miércoles a domingo, hasta el 31 de marzo, puede visitarse de 10 a 14 horas, y de 16 a 18 horas.

Finalmente, mencionamos en esta ocasión para tener en cuenta en una escapada de fin de semana al Castillo de Arévalo: un pequeño y encantador edificio del siglo XV, construido al más puro estilo mudéjar, que perteneció a los Reyes Católicos quienes tuvieron en él una fortaleza defensiva. También, sirvió de residencia a Isabel la Católica y a Felipe II, entre otros personajes de la Realeza. Podrás conocerlo los sábados y festivos de 10 a 14 horas, y de 16 a 18 horas.

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Estambul en 10 edificios

La mezquita Azul de EstambulDe Santa Sofía al palacio de Topkapi, un recorrido ilustrado por la capital turca que incluye los mejores ‘hammans’ y, en la orilla asiática, el barrio bohemio Kuzguncuk, para tomar el ‘brunch’

Fue Constantinopla, luego Bizancio y después Estambul. Ha sido capital de varios imperios y sus calles están llenas de historia y de rincones interesantes. Como resulta imposible verlo todo en una visita, puestos a seleccionar, esta es una lista de edificios imprescindibles que no puedes dejar de ver.

01 El capricho de Justiniano: Santa Sofía

No se puede visitar Estambul sin haber visto Santa Sofía. Es el top de la lista de imprescindibles, una de las grandes joyas arquitectónicas del mundo.

02 El tranquilo encanto de la discreción: la pequeña Santa Sofía

Por fuera se parece a Santa Sofía, en pequeño; por dentro esta discreta mezquita es toda una sorpresa. Está apartada de las masas, a cuatro pasos de la vía del ferrocarril y de la orilla del mar de Mármara.

03 La competencia de Santa Sofía: la mezquita azul

Todo el mundo la conoce como la Mezquita Azul, pero su nombre real es Mezquita del Sultán Ahmet Camii y es la gran competencia de Santa Sofía en el perfil de Estambul.

04 Gloria al gran Solimán: la mezquita de Solimán

En la silueta de la ciudad llama la atención la mezquita de Solimán, que corona una de las siete colinas que dominan el Cuerno de Oro, encargada por el más grande, rico y poderoso de los sultanes otomanos.

05 El mejor cómic bizantino: San Salvador en Chora

En Estambul hay muchos monumentos bizantinos pero pocos tan bellos como la iglesia de San Salvador en Chora, muy cerca de las murallas de Teodosio, en el corazón del barrio de Ayvansaray.

06 Un baño de historia: Cagalogly, Çemberlitas y Gedkpasa

Ir a Estambul y no probar los famosos baños turcos resulta casi imperdonable. Estos tres son los más bonitos de la ciudad.

07 Laberinto de intrigas palaciegas: el palacio Topkapi

Hay pocos palacios en el mundo que guarden tantas historias como el de Topkapi. Este palacio inmenso fue durante cuatro siglos el epicentro del Imperio otomano, que se extendía desde Asia hasta África del Norte y desde Europa central a Arabia.

08 La mezquita del piojo de la suerte: mezquita de Rustem Pasa

Si nos adentramos por el concurrido barrio de Tahtakale, al oeste del bazar de las especias, podremos encontrarnos con esta mezquita poco visitada que es una auténtica joya.

09 Barroco para los últimos sultanes: el palacio de Domabahçé

Dolmabahçé fue la floritura final de la dinastía otomana, un fin de fiesta a lo grande que tiene más en común con la Ópera de París que con el Palacio de Topkapi.

10 El salto a Asia: el palacio de Beylerbey

A un tiro de piedra de Üsküdar está el palacio de Beylerbey, una belleza arquitectónica mucho menos concurrida que los palacios barrocos de la orilla europea.

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