Archivos del mes: marzo 2015

Viaje exótico a Jordania

Jordania

Si viajamos a Jordania descubriremos un mundo diferente, único y completamente ajeno a lo que vivimos habitualmente en Europa. Y es que Jordania recuerda a ese pasado común, a la memoria histórica. La nostalgia de este país es la de un momento que fue más brillante y que, aún así, continúa siendo uno de los más mágicos que podamos llegar a conocer.

Ante todo descubriremos todo lo que esté vinculado a disfrutar de tantas propuestas como puedan resultar posibles, siendo viable todo aquello que resulte de interés para cualquiera de los viajeros que quieran indagar en las diferentes elecciones a tener en cuenta. En la actualidad, además, es mucho más fácil tener acceso a Jordania, a pesar de que las relaciones económicas y políticas son muy inestables.

Petra: Es una de las siete maravillas del mundo antiguo y, lo que es aún más importante, se trata de uno de los pocos tesoros que aún nos quedan de estas características. Petra ha sido popularizada en numerosas películas por tratarse de un enclave arqueológico que se presta al misterio.

Valle de la luna: Es otro de los rincones que merecerá la pena conocer y que nos encantarán ya que, seguramente, nunca habremos encontrado nada tan bello como este silencioso vale ubicado en Aqba City.

Monte Nebo: Si nos queda tiempo después de visitar la ciudad de Aman y el yacimiento de Petra, merecerá la pena conocer este curioso monte.

Qusair Amra: Ubicado en Al-Azraq es el más famoso de los castillos del desierto. En su interior se representa parte de la historia jordana en sus frescos situados en las bóvedas y paredes.

Castillo de Shawbak: El castillo de Shawbak es otro de los rincones que merecerán la pena. Principalmente si se está en Jordania más de dos semanas ya que, en este caso, se disfrutará de esta construcción ubicada en Shibek.

La ciudadela de Amán

El centro de Amán es, sin lugar a dudas, uno de los grandes rincones en los que podremos conocer lo más bello de la capital jordana. Con numerosas construcciones de interés resulta pintoresco el contraste entre estas y el resto de la ciudad. Entre las construcciones que más destacan podemos encontrar el templo de Hércules y el museo arqueológico de Jordania. ¡Un dato curioso! Se trata de una de las ciudades habitadas desde hace más tiempo de todo el mundo debido a que ha sido habitada desde hace más de 7.000 años.

Cómo llegar al aeropuerto internacional Queen Alia

Ubicado a poco más de 30 kilómetros de Amán, se trata del principal aeropuerto internacional de Jordania, dotado de tres terminales – dos de ellas de pasajeros -. Los servicios del aeropuerto son una biblioteca, habitaciones relax y dormitorios así como duchas, capilla, centros de negocios, zona de fumadores, restaurantes y bares y zona de juegos para niños.

Los viajeros que quieran acceder desde España a Amán deberán hacerlo valiéndose de la aerolínea Royal Jordanian que ofrece vuelos desde Madrid y Barcelona. Es interesante tener en cuenta que se ofrecen vuelos directos por lo que el resultado será poder viajar directamente a Jordania. Una vez que se llegue al aeropuerto, se puede elegir entre autobús o taxi para acceder a la capital.

Leído en Travelgenio

Los pueblos más bonitos del Norte de Portugal

Castillo de Chaves, Portugal

Castillo de Chaves, Portugal

Ese cariño, respeto y admiración que tenemos por nuestro hermano peninsular lo merece. Elegir los 10 pueblos más hermosos de su geografía es imposible, así que aquí lo haremos con los que están por encima del Tajo para demostrar que no solo compartimos ríos, también maquillaje rural. Porque sí, nos parecemos, pero encima es que en Portugal parecen haber sabido sacar más partido a las pequeñas poblaciones, haciéndolas más duras al paso del tiempo y por lo tanto, más bellas.

Ericeira

Los 1.793 kilómetros de costa que tiene Portugal merecen un lugar como este. A esas playas surferas y salvajes el pueblo le aporta una buena dosis de arquitectura popular colorida (benditos azulejos) y pequeños amarres pesqueros. También ayuda ese carácter de ciudad defensiva con un par de baluartes que hoy sirven más para el paseo y para rematar la foto. Y si el tiempo se complica siempre quedarán sus pequeñas capillas repartidas por el pueblo y que le ponen una dosis de arte e historia a lo que se presumía una escapadita playera.

Batalha

Flanqueada por las últimas estribaciones del macizo calcáreo extremeños aparece este pueblo dominado completamente por su monasterio de Santa María de la Victoria. Este espectacular templo está hecho más para impresionar que para conmemorar una victoria bélica. Desde sus espectaculares vidrieras hasta su claustro, todo en ese estilo gótico manuelino propio de Portugal. El resto de la localidad bebe del tráfico de turistas respetando a su monumento máximo con un urbanismo basado en la piedra y en la teja. Que nadie se despiste buscando su bien más preciado.

Chaves

En esta población norteña el que manda es el río Tamega. Con razón, puesto que le dio al pueblo una ribera bonita que éste sublimó desde tiempos inmemoriale. Los romanos plantaron aquí un señor puente y desde entonces fue un nudo de comunicaciones con parada clave por sus balnearios, de exquisita arquitectura art-decó. Pero ante la tentación de pasarse en remojo todo el día, Chaves propone un casco antiguo medieval, un castillo aparente y sobre todo unas callejuelas psicodélicas con casas de todos los colores. La Rúa Direita simplemente es una carta de ajuste hecha calle.

Santarém

Justo en la ribera norte del Tajo, Santarém tiene ese encanto de ciudad venida a menos donde sigue brillando la estampa de su castillo defensivo, importante en la defensa de su ribera. Con solo esa estampa ya invita a ser visitada y por ello ofrece mucho más. En principio, todo un show de folclore luso, donde destaca la importancia de la tauromaquia, las casas coloridas que recuerdan a un estilo colonial y algún que otro azulejo asomando en cualquier esquina. Y luego el honor de ser la capital del gótico en Portugal.

Óbidos

Al grano, estamos ante el pueblo más espectacular de las tierras vecinas. Su gracia está en combinar a la perfección los estampados de moda entre los pueblos peninsulares. Por un lado la sillería pedregosa de su castillo, un gigante con muchos torreones que pone en firme a la población. Sus brazos se extienden en forma de murallas que el Siglo XXI cruza como si nada por puertas fotogénicas. Y luego encima cuida a su potente reclamo con casitas blancas y calles empedradas de estilo andaluz.

Alcobaça

Por mucho que sus calles de fachadas blancas y aceras anchas inviten a patear este pueblo y dejarse cuidar en una terraza, Alcobaça es y siempre será su magnífico monasterio. Lo tiene todo, desde la marca infalibe de ser Patrimonio de la Humanidad hasta el récord de el más grande de estilo cisterciense. Su gótico es del que gusta a todo el mundo, tan épico, flamígero y medieval que se luce sobre todo en las tumbas de los diferentes reyes aunque también se le notan ciertos toques moriscos. Y por fuera, una portada gigantesca en una plaza diáfana que da lustre y relevancia al monumento.

Tomar

Situado en el corazón de Portugal, la gracia de Tomar está en su patrimonio y en cómo el resto de las calles lo llevan con orgullo, siendo mucho más que un amalgama de monumentos y tiendas de souvenirs. La vida se hace entre el río y sus puentes y las murallas del castillo templario en lo más alto. Aquí toma protagonismo el blanco y los azulejos, el gusto por el Renacimiento portugués y por el orgullo de haber visto crecer y haber financiado a Enrique el Navegante. Y luego está su famoso convento de Cristo, protegido por la fortaleza desde donde destaca y domina el resto del pueblo. Hay que visitarlo porque, queramos o no (y distinciones UNESCO al margen), el gótico y el barroco son capaces de asombrar hasta a los ojos más minimalistas. 

Valença do Minho

“¡Que vienen los españoles!” Debieron pensar en esta localidad que se levanta a orillas del Miño en plena frontera con Galicia. Por eso creció al abrigo de una fortaleza formada por varios módulos en forma de estrella. Dentro todo es historia y está mimado a la perfección con calles ratoneras plagadas de tiendas ya que es una de las mecas del turismo de compras en Portugal. Pero entre toallas, sábanas y carteles de descuentos brilla esa esencia medieval, esas puertas que se atraviesan como si se fuera un cruzado que vuelve de Tierra Santa en pos de llegar a sitios tan especiales como la Iglesia de Santa María de los Ángeles.

Monsanto

Érase una vez un pueblo chiquito que crecía haciendo equilibrios encima de una mole granítica. Esta es la cara y, a su vez, la cruz de un lugar que no ha podido (ni querido) modernizarse debido a su inmejorable situación, dominando la frontera con Extremadura. Dicho esto, Monsanto no se conformó con aguantar ahí y punto excavando en la roca y conviviendo con las grandes bolas de piedra. Por eso no es difícil encontrar rincones delicados como la torre de Lucano, la iglesa da Misericórdia o la noble plaza de la cruz.

Lamego

Lamego logra salir victoriosa de una batalla complicada: luchar contra la todopoderosa marca Douro. El río vinícola por excelencia no solo baña esta coqueta mini-ciudad si no que encima le da la prosperidad de sus vinos, ya que está dentro de la D.O. Oporto. Y sin embargo, Lamego es mucho más. Empezando por su religiosidad causada por ser sede diocesana y que se traduce en una catedral austera y antiquísima. Pero la joya de la corona obispal es Nossa Senhora dos Remédios, un centro de peregrinación rococó que tiene todo lo que se le pide a una iglesia portuguesa: arabescos de piedra, una escalera emperifollada y unos azulejos resolviendo cualquier duda sobre la nacionalidad del sitio.

Leído en Traveler

¿Has visitado el norte de Portugal? ¿Qué te ha parecido lo que has visto?

Descubriendo El Capricho de Gaudí en Comillas

Cuando oímos el nombre de Gaudí vienen a nuestra memoria imágenes de la Sagrada Familia, el Parque Güell o la Casa Batlló, pero poca gente sabe que una de las primeras obras en las que dejó su especial impronta el gran maestro catalán se encuentra fuera de las fronteras de su región natal. El Capricho de Gaudí, en Comillas, es una de sus tres únicas creaciones que puedes visitar fuera de Cataluña.

Máximo Díaz de Quijano y Fernández San Juan nació en Comillas en 1838 y decidió hacer las maletas y marcharse de un país cuyo Imperio se desintengraba a una gran velocidad. Mientras la Madre Patria agonizaba desangrada en luchas internas y permanente bancarrota, las posesiones de ultramar seguían ofreciendo oportunidades de enriquecimiento rápido a gente avezada y emprendedora.

Maximo Díaz de Quijano regresó a Comillas enriquecido y queriendo tener su propia residencia de descanso estival bien cerca del mar. Y no una cualquiera, sino una que pudiera rivalizar en belleza y diseño con el palacio del Marqués de Comillas. La hermana de Máximo Díaz era cuñada del marqués y el tema de la rivalidad familiar en España siempre ha estado presente.

El encargo fue aceptado por un joven arquitecto catalán que comenzaba a maravillar a la sociedad de la época con una visión vanguardista donde equilibraba el peso de la funcionalidad y la decoración. Su nombre era Antoni Gaudí i Cornet, era 1883 y tenía 31 años.

Pienso que hay decenas de maneras diferentes de vivir o experimentar la visita a un mismo lugar. Depende en parte del interés que tenga el visitante en el mismo pero, en mucha mayor medida, depende de la persona que te lo muestre. Carlos, el guía,  es una de esas personas entusiastas que ama su trabajo y consigue despertar el interés incluso en los visitantes más reacios a ello.

Desde el Patio de Herradura -justo enfrente de la entrada principal- Carlos nos comentaba la historia de El Capricho, sus innovadoras -para la época- características arquitectónicas y anécdotas sobre su creador y su dueño. El relato era tan intenso e interesante que hasta las nubes tan habituales parecen poner atención y abandonan su tediosa tarea de verter agua sobre Comillas.

El Capricho de Gaudí combina distintos tipos de piedra, cerámica, cristales, maderas…etc. El genio tenía todo en cuenta. Fue uno de los primeros arquitectos globales a nivel mundial.

Revistió parte del exterior de cerámica verde para que se camuflara con su entorno natural. Utilizó piedra de sillería -extraída de canterass cántabras- para las escaleras de acceso a la entrada y se preocupó en extremo por el aprovechamiento de la luz natural. Gaudí -amante de la naturaleza- sabía que estaba construyendo en una zona en la que el sol no se prodiga en demasía, así que se las ingenió para crear una disposición de las habitaciones y salas de manera que la vida de la familia que las habitaran se fuese desplazando por ellas en consonancia con el movimiento del sol en el firmamento.

El girasol, por su capacidad para orientarse hacia el astro rey, se convirtió en un icono en El Capricho. Se puede apreciar en la cerámica que cubre la fachada de la entrada principal así como en otros escondites menos obvios.

Otra de las cosas que llaman la atención son los balcones. Son pequeños y las barandillas se construyeron en hierro forjado. Sin embargo, lo más llamativo es la habilidad de Gaudí para tallar bancos de hierro formando parte de la misma barandilla.

Lo mismo ocurre con las ventanas que encontramos en la sala de estar. Utilizando un diseño creado por él mismo, al abrirse y cerrarse dan lugar a un sonido que replica al repicar lejano de campanas. El discreto sonido se pierde en el espacio creado por los altos techos, cuyos diseños son diferentes en cada una de las estancias.

Carlos no dejaba de dar explicaciones, datos, curiosidades e historia de El Capricho y la gente suele interaccionar con él. Suele comentar que es uno de los lugares más visitados por el público en toda Cantabria y él disfruta con todo tipo de visitantes pero especialmente con los grupos escolares.

En las tardes de verano puedes escuchar música jazz en los jardines y El Capricho puede ser también reservado para la organización de congresos y eventos, tanto empresariales como privados.

La última parada es en la tienda de regalos tras pasar por el comedor y el dormitorio principal. Carlos te despide en la puerta de acceso principal promentiendo que la próxima vez nos contaría las leyendas sobre fantasmas que existen en El Capricho de Gaudí, como toda buena casa aristócrata y antigua que se precie.

Gaudí comenzó la construcción de esta residencia en 1883, año en que comenzaba su obra magna: la Sagrada Familia. Las obras de más renombre de su carrera estaban aún por llegar pero arrancaba con algo espectacular.

Sitio Oficial El Capricho de Gaudí
Leído en Viajablog

¿Has visitado El Capricho de Gaudí en Comillas? ¿Qué te ha parecido? Cuéntanos tu experiencia en este lugar…

Lugares de París que te enamorarán

París es la ciudad romántica por excelencia por ser cautivadora, encantadora y poética. A París, se puede volver cuantas veces se quiera y disfrutarla de forma totalmente diferente. Paseamos por sus calles para conocer el lado más romántico de una de las ciudades más bellas del mundo, durante nuestro paseo te proponemos 5 lugares para visitar en París, ¿nos acompañas?

Le Mur des Je t’aime

Una pared formada por azulejos en la cual se puede leer la frase “Je t’aime” en más de 300 idiomas y caligrafías. El ideólogo de la obra es Fréderic Baron y diseñó el mural con la idea de regalar a la ciudad un espacio donde cualquier pareja del mundo se sintiese arropada e identificada con la ciudad del amor, París.

Museo de la Vida Romántica

Hotel con encanto donde Ary Scheffer se reunía con Chopin, Sand, Liszt, Dickens y Delacroix durante el siglo XIX, los personajes más representativos del periodo romántico. Este hotel se convierte ahora en un museo único dedicado al romanticismo, capaz de sumergirte en el más puro ambiente del siglo XIX.

Y que sería de un día romántico sin hacer uno de los paseos memorables por el barrio de Montmartre. Además para recargar energías, cerca de la plaza Clichy se encuentra el Bistro des Dames, el mejor rincón para que disfrutes del auténtico desayuno francés en el barrio del Sacré Coeur.

La estación de Metro de Concorde

En esta estación se cruzan las líneas 1, 8 y 12. Es en esta última, donde la estación es única por el diseño de su bóveda. La bóveda está compuesta por centenares de azulejos de letras que forman una inmensa sopa de letras. Al verla parece que no tiene ningún orden pero no es así, ya que reproduce varios artículos de la Déclaration des Droits de l’Homme et du Citoyen (Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano). Una obra de arte de la arquitecta belga Françoise Schein.

Catedral de Notre-Dame

Otro de los lugares que ha sido testigo de un amor es la impresionante Catedral de Notre-Dame, conocida además de por ser una de las más importantes construcciones góticas del mundo, por la historia de amor del jorobado Quasimodo y la guapa gitana Esmeralda.

París tiene mucho más que ver, esto sólo ha sido un aperitivo. Al menos debemos conocerla por lo menos una vez en la vida porque no podemos tener excusa por las muchas opciones que nos ofrece para disfrutar de una escapada o simplemente para dar una sorpresa romántica a nuestra pareja. 

Leído en Hacemos Turismo

Algunos castillos únicos por conocer

Castillo de Ponferrada

Te invitamos a descubrir algunos de los castillos más bonitos de España, lugares donde por un rato sentirse como fuera del tiempo, en el pasado más misterioso que ha tenido este país lleno de encanto.

España es un país histórico y monumental, con cantidad de ciudades y lugares amuralladas, vestigios de otras épocas, castillos y torres, por descubrir. En este post te invitamos a conocer algunos castillos únicos, quizás no tan conocidos como los de Bellver en Palma de Mallorca o los de Javier u Olite, en Navarra, pero que bien valdrán la pena conocer para un fugaz y emocionante viaje en el tiempo.

El Castillo de Belmonte, en Cuenca, es un verdadero tesoro renacentista: la fortaleza original era medieval, pero la versión en pie hoy día es el producto de una reforma de Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia, y data del siglo XIX. Ostenta un aire galo y neogótico único. Se puede visitar a diario (excepto los lunes), de 10 a 14 horas, y de 15,30 a 19 horas.

Otro castillo exclusivo, de una belleza particular, es el de Ponferrada, en León: este castillo templario se erige en un escenario que susurra de tiempos pasados, entre escudos y blasones, entre muros milenarios que datan del siglo XIII. No te pierdas tampoco su exposición permanente con más de un centenar de objetos antiguos y templarios, como una Biblia del siglo X o un atlas universal del siglo XVI. Los miércoles la entrada es gratis. Se puede visitar de martes a sábado de 11 a 14 horas, y de 16 a 19 horas, hasta el 31 de marzo.

En Valladolid, el Castillo de Peñafiel es uno de sus mejores ejemplos, y postal ineludible de esta pequeña localidad, que domina los valles de Duratón y el Botijas. Es original del siglo X y fue declarado Monumento Nacional. Hoy día es sede del Museo Provincial del Vino, un icono del turismo enológico en la Ribera del Duero. De octubre a marzo puedes visitarlo a diario, de 11,30 a 14 horas, y de 16 a 19 horas. Lunes cerrado.

El Castillo de Vélez Blanco, en Almería, es otra joya histórica española: domina el encantador pueblo de casas blancas que le da nombre y es un imponente castillo construido en el siglo XVI. La fortaleza está conformada por dos construcciones unidas por un puente levadizo. Imperdible. De miércoles a domingo, hasta el 31 de marzo, puede visitarse de 10 a 14 horas, y de 16 a 18 horas.

Finalmente, mencionamos en esta ocasión para tener en cuenta en una escapada de fin de semana al Castillo de Arévalo: un pequeño y encantador edificio del siglo XV, construido al más puro estilo mudéjar, que perteneció a los Reyes Católicos quienes tuvieron en él una fortaleza defensiva. También, sirvió de residencia a Isabel la Católica y a Felipe II, entre otros personajes de la Realeza. Podrás conocerlo los sábados y festivos de 10 a 14 horas, y de 16 a 18 horas.

Leído en Donde Viajar

Estambul en 10 edificios

La mezquita Azul de EstambulDe Santa Sofía al palacio de Topkapi, un recorrido ilustrado por la capital turca que incluye los mejores ‘hammans’ y, en la orilla asiática, el barrio bohemio Kuzguncuk, para tomar el ‘brunch’

Fue Constantinopla, luego Bizancio y después Estambul. Ha sido capital de varios imperios y sus calles están llenas de historia y de rincones interesantes. Como resulta imposible verlo todo en una visita, puestos a seleccionar, esta es una lista de edificios imprescindibles que no puedes dejar de ver.

01 El capricho de Justiniano: Santa Sofía

No se puede visitar Estambul sin haber visto Santa Sofía. Es el top de la lista de imprescindibles, una de las grandes joyas arquitectónicas del mundo.

02 El tranquilo encanto de la discreción: la pequeña Santa Sofía

Por fuera se parece a Santa Sofía, en pequeño; por dentro esta discreta mezquita es toda una sorpresa. Está apartada de las masas, a cuatro pasos de la vía del ferrocarril y de la orilla del mar de Mármara.

03 La competencia de Santa Sofía: la mezquita azul

Todo el mundo la conoce como la Mezquita Azul, pero su nombre real es Mezquita del Sultán Ahmet Camii y es la gran competencia de Santa Sofía en el perfil de Estambul.

04 Gloria al gran Solimán: la mezquita de Solimán

En la silueta de la ciudad llama la atención la mezquita de Solimán, que corona una de las siete colinas que dominan el Cuerno de Oro, encargada por el más grande, rico y poderoso de los sultanes otomanos.

05 El mejor cómic bizantino: San Salvador en Chora

En Estambul hay muchos monumentos bizantinos pero pocos tan bellos como la iglesia de San Salvador en Chora, muy cerca de las murallas de Teodosio, en el corazón del barrio de Ayvansaray.

06 Un baño de historia: Cagalogly, Çemberlitas y Gedkpasa

Ir a Estambul y no probar los famosos baños turcos resulta casi imperdonable. Estos tres son los más bonitos de la ciudad.

07 Laberinto de intrigas palaciegas: el palacio Topkapi

Hay pocos palacios en el mundo que guarden tantas historias como el de Topkapi. Este palacio inmenso fue durante cuatro siglos el epicentro del Imperio otomano, que se extendía desde Asia hasta África del Norte y desde Europa central a Arabia.

08 La mezquita del piojo de la suerte: mezquita de Rustem Pasa

Si nos adentramos por el concurrido barrio de Tahtakale, al oeste del bazar de las especias, podremos encontrarnos con esta mezquita poco visitada que es una auténtica joya.

09 Barroco para los últimos sultanes: el palacio de Domabahçé

Dolmabahçé fue la floritura final de la dinastía otomana, un fin de fiesta a lo grande que tiene más en común con la Ópera de París que con el Palacio de Topkapi.

10 El salto a Asia: el palacio de Beylerbey

A un tiro de piedra de Üsküdar está el palacio de Beylerbey, una belleza arquitectónica mucho menos concurrida que los palacios barrocos de la orilla europea.

¿Te ha interesado? Puedes ver mucha más información y datos útiles aquí



Baztán: entre turismo rural, libros y películas

Valle de Baztán, foto de Rufino Lasaosa en Flickr

Bozate, valle de Baztán

No son pocas las veces que hemos hablado de Navarra en este blog. Y es que no es para menos. Hay muchos lugares (conocidos y escondidos) en esta Comunidad para disfrutar del turismo rural. Y hoy precisamente vamos a hablar de Baztán y Elizondo, ese destino ahora tan en auge para los amantes de los libros (y dentro de poco, para los amantes del cine).

Os sonará Dolores Redondo, os sonará “La trilogía del Baztán”. Si no os suena, después de leer este post no podréis evitar las ganas de conocer la zona. El fenómeno que ya ha empezado será imparable una vez se ruede y estrene la película, cuyas localizaciones se harán en el mismo Valle de Baztán; tal como ocurrió con otros libros y películas como la trilogía Millenium en Estocolmo, pero barriendo para casa.

Lo primero es lo primero: leer la trilogía compuesta por: “El guardián invisible”, “Legado en los huesos” y “Ofrenda a la tormenta”. Si te gusta la novela negra y de intriga, este relato no te va a dejar indiferente. El libro comienza con el descubrimiento de un cuerpo en los márgenes del río Baztán, y a partir de ahí, os dejamos leer, ya que Amaia, la protagonista, tendrá que volver a Elizondo, su localidad natal para descubrir la verdad sobre estos crímenes.

Una vez leída y disfrutada la trilogía, os recomendamos una ruta por la zona, porque la descripción es tan real que te dejará impresionado. La localidad cuestión es Elizondo. La novela recorre, entre otros rincones, “el puente de Muniartea, el trinkete Antxitonea, el bar Txokoto, la comisaría de la Policía Foral, la iglesia de Santiago apóstol, el cementerio o los enclaves naturales de los alrededores de Elizondo”, según la nota de prensa emitida por turismo de Navarra.

Elizondo es, además, la capital del valle del Baztán y uno de sus enclaves más emblemáticos (además de los ya señalados) es el palacio barroco de Arizkunenea. El valle está situado en el Pirineo atlántico y cuenta con preciosos y muy cuidados palacios y caseríos de piedra rosácea. Todo ello debido a la remodelación que los hidalgos e indianos hicieron a la vuelta de su aventura de ultramar. Hay incluso una parte denominada como “El Camino de Santiago de Baztán”, por donde pasan aquellos peregrinos provenientes de Bayona.

Podrás también sentirte cual bandolero y contrabandista recorriendo la ruta que une este camino con las cercanas cuevas de Urdax, Zugarramurdi y Sara. O realizar una ruta de senderismo, por ejemplo, la ruta Abartan: casi 13 kilómetros que son testigos de una milenaria cultura pastoril que parte de Ziga.

Pero no sólo eso, directores como Álex de la Iglesia, Ridley Scott e Iñaki Elizalde han elegido Navarra para sus grabaciones (las Bardenas Reales, las cuevas de Zugarramurdi y el valle de Baztan respectivamente). Pero no sólo ellos, hay una selección de 12 películas en las que se recrean a la perfección los encantos y paisajes de Navarra.

Después de toda esta información, ¿nos acompañas a conocer la magia y glamour del Valle de Baztán?

La Via Francigena: el Camino de Santiago toscano

A la vista del auge que está teniendo en estos momentos la peregrinación como nueva opción turística alternativa creo que vale la pena tenerla en cuenta a la hora de plantearse nuevos proyectos. Justo esto es lo que deben haber pensado en La Toscana, que quieren conseguir algo similar a lo que ha ocurrido en el caso español con el Camino de Santiago. En realidad, el turismo del Camino va en aumento, y el año 2014 ya se registraron más peregrinos que en Año Santo, que es cuando se supone ha habido históricamente mayor afluencia. Así que con una idea similar, ahora en Italia están promocionando la antigua ruta conocida como Ruta Franciscana (Via Francigena).

La Vía Francigena es en realidad una propuesta nueva como alternativa de turismo, pero como ruta en sí misma lleva años siendo utilizada. De hecho, sus usos se remontan a la época medieval en la que llegaban peregrinos desde Canterbury y pretendían arribar a lo que es finalmente la ciudad soñada, es decir, Roma. Pero desde el principio de ésta, hasta el final, acababan pasando por un montón de localidades que todavía a día de hoy conservan en parte monumentos de aquel entonces que aparecían también reflejados en libros y textos que contaban la historia de los creyentes.

Aunque no sea del todo una idea para relanzar la parte más católica de los posibles visitantes, se nutre de esa idea para crear un nuevo turismo en el que confluyen la naturaleza, la historia, el deporte y por supuesto, para muchos, la religión y las promesas.

El actual recorrido que ahora está intentando promocionar la región italiana de La Toscana, ha tenido una importante inversión europea, de nada menos que 16 millones de euros que han sido puestos en bandeja para dotar a la ruta de toda clase de servicios que sirvan para que el peregrino y el turista que peregrina simplemente porque sí, puedan disfrutar de todo ese entorno natural y hacer paradas en las principales ciudades que se encuentran a su paso. Y la verdad es que el proyecto está teniendo una acogida interesante dentro de Europa, y la promoción está teniendo un importante éxito. Por ello comienza a conocerse como el Camino de Santiago italiano.

Ciudades en la Vía Francigena

Como ocurre con el Camino de Santiago hay varios recorridos y cada viajero decide desde dónde sale y a dónde quiere llegar. De hecho, en un camino tan largo como el que une Inglaterra con Italia, está claro que serán pocos los que encuentren el tiempo necesario para hacerlo completo, lo que no implica que no se puedan seleccionar las etapas más llamativas para poder disfrutar de una escapada de esas con un todo incluido de historia, caminatas y grandes paisajes naturales.

Aunque es recomendable que la ruta incluya a localidades como Lucca, en la que podrás ver unas murallas que rodean toda la ciudad y deleitarte con una gastronomía de esas que dejan muy buen sabor de boca y muchas ganas de repetir. Otro de los lugares que no deberían quedarse fuera en caso de decidirse a hacer la Ruta Franciscana es también San Gimignano.

Un proyecto hasta Jerusalem

Pero el proyecto que ha puesto en marcha la Vía Francigena con una inversión como la que te hemos detallado anteriormente, no termina ahí. De hecho, se pretende que dicha ruta llegue en algún momento hasta Jerusalén, uniendo prácticamente así a todo el continente. En ese sentido, sí que es cierto que el fin sería sobre todo religioso, pero actualmente, el turismo religioso se ha mezclado y convive con el profano mientras ambos disfrutan de este tipo de iniciativas. Y si lo importante es fomentar una manera alternativa de viajar, de conocer el mundo, y la religión puede servir de pretexto para hacerlo, siempre que se consigan los fondos y se pongan de acuerdo los distintos países, parece una de esas ideas que solo traería cosas positivas.

Cada vez más el turismo de senderismo, de rutas y de naturaleza se impone frente a otras formas de turismo. Por ello es importante que las iniciativas como la que te hemos contado hoy de la Vía Francigena, así como la nuestra con el principal referente del Camino de Santiago, se impongan y se promocionen para ofrecer a los muchos turistas que se esperan algo como esto, una alternativa fácil por la que apostar.

¿Conoces la Vía Francigena? ¿Qué nos puedes contar?

Leído en Dónde Viajar

Los acantilados de Los Gigantes en Tenerife

Antes de que los castellanos llegaran a la isla de Tenerife, los guanches vivían placenteramente en un clima y una tierra de fertilidad envidiable. Su mundo conocido no iba mucho más allá de las otras islas que podían divisar desde la propia. Si para los navegantes españoles el misterio de la redondez de la Tierra ya no era tal, para los primeros habitantes de Tenerife el Mundo acababa en el extremo oeste de la isla, allá donde se alzaba una pared de roca infranqueable. Se trataba de lo que hoy en día se conoce como acantilados de Los Gigantes.

Esta muralla basáltica de origen volcánico, que se prolonga desde el puerto de Los Gigantes hasta punta de Teno, mide entre 300 y 600 metros y se entierra en el agua a no más de 30 metros de profundidad. Es prácticamente inexpugnable y tan sólo algunos barrancos, difícilmente accesibles por tierra, la cortan en algunos puntos, creando pequeñas calas de arena o grava a las que la gente suele acercarse por mar con embarcaciones de recreo.

Estos mismos barcos y lanchas son utilizados para explorar el fondo marino. Esta zona de la isla es muy famosa entre submarinistas y pescadores de altura por la riqueza de vida que se puede encontrar bajo la superficie del océano. Una colonia de ballenas piloto habita aquí durante todo el año, y tortugas de gran tamaño y delfines actúan como comparsas habituales. Todo un deleite para los buceadores.

Cuando nosotros llegamos al puerto de Los Gigantes a primera hora de la tarde, el Sol lucía sin oposición alguna. La temperatura era perfecta pero fuera del abrigo de las rocas del puerto el mar se rizaba en unas olas que prometían algo de aventura marina.

Iván nos recibió en el muelle. Este chaval, que nos acompañaría durante casi toda nuestra estancia en Tenerife, demostró ser un entusiasta de lo que hace. Es como un hombre orquesta: sabe de casi todo.  Nacido en Teno, fundó la empresa Teno Activo para mostrar a los turistas esa otra cara de las Islas Canarias que tanta gente parece desconocer. Pone tantas ganas en promocionar las montañas, senderos verdes, barrancos, bosques y demás tesoros naturales alejados de las playas que uno se siente absorbido al instante por su didáctica verborrea. Un gran guía y mejor persona.

Tras los primeros saludos y risas, Iván nos comentó que el mar estaba un poco picado para realizar la actividad que habíamos reservado: paseo con kayak. Ante la tozudez de sus clientes, acabó cediendo y dijo que los ataríamos a la parte trasera de una lancha rápida y haríamos el camino de ida en ella para regresar a golpe de remo subidos a los kayaks biplaza.

Protector solar, gorra o sombrero y gafas de sol son imprescindibles si váis a hacer esta actividad. Una vez nos pusimos todo ello saltamos a la lancha y comenzamos a salir del puerto. Es increíble ver los malabarismos que han debido hacer los arquitectos para construir en un terreno como ése. Bungalows adosados se apiñan en la ladera de la pelada colina. Las vistas desde sus balcones debe compensar el esfuerzo de subir hasta allí, aunque para los que estamos de paso la verdad es que le quita parte del encanto natural al lugar.

Seguir leyendo….

¿Conoces Los Gigantes de Tenerife? ¿Qué te parecen?

10 curiosidades sobre Suiza

1.- En Suiza cada ciudadano es un soldado en potencia. Su formación militar comienza a los 19 años, dura cerca de un año, y luego hacen cursos de repetición cada dos años, hasta cumplir los 42 años. Cada ciudadano tiene en su propia casa un fusil de asalto, cartuchos, un cuchillo y una cámara antigas. No deja de ser paradójico que un país caracterizado por ser neutral y pacifista, tenga ese grado de compromiso militar. En 2013 los suizos hicieron un referendum sobre su peculiar sistema y el 75% de ellos votó a favor del mismo.

2.- A no ser que hayas leído a Asterix y Obelix, probablemente no sepas que Suiza se llamaba Helvecia en tiempo de los romanos. ¿Por qué? Porque los primeros habitantes del país fueron una tribu celta: los helvecios. Julio César narró su lucha contra los helvecios en su obra La Guerra de las Galias.

3.- Charlie Chaplin, el famoso “Charlot”, pasó los últimos años de su vida en Vevey, un pequeño pueblo a orillas del Lago Lemán (hay una estatua en su honor). El actor se refugió en Europa huyendo de la persecución que sufría en Estados Unidos, donde se le acusó de “delitos morales”. El motivo real era su simpatía por el comunismo, algo que el macartismo nunca le perdonó. Vevey también es la sede de la multinacional Nestlé.

4.- La conocida emperatriz Sissi se aburría como una mona en la corte vienesa. Por ese motivo pasaba largas temporadas en el Grand Hotel de Montreux, así como en Lausana o Ginebra. Iba a Suiza, se descocaba un poquito, y volvía como nueva a Viena. En 1898 mientras paseaba, cansada ya de la vida, a orillas del Lago Lemán, fue apuñalada mortalmente por un anarquista italiano.

5.- Los relojes Swatch fueron la bombilla que se le iluminó a la industria relojera suiza cuando, a finales de la década de los setenta del siglo pasado, vieron amenazada su supremacía por los relojes japoneses y su sofisticada tecnología. Hoy en día es la marca mundial de relojes con mayores beneficios.

6.- ¿Has leído “La Montaña Mágica”? Si te animas has de saber, además de que es un tocho considerable, que su autor, el escritor alemán Thomas Mann, situó la acción en un balneario-sanatorio de la localidad suiza de Davos. Actualmente, es conocida mundialmente por celebrarse en ella el Foro económico de Davos, una cumbre anual que reúne a líderes políticos y económicos de todo el globo (y que algunos ven como un conciliábulo de poderosos donde se toman las decisiones que rigen el mundo).

 7.- Todos sabemos que en Suiza guardan sus “ahorros” millonarios y estafadores de medio planeta. Pero ¿cuánta pasta hay en Suiza?. Es imposible saberlo por su secreto bancario pero se calcula que, aproximadamente, el 30% del ahorro privado mundial.

8.- El queso Emmental es uno de los quesos suizos más conocidos. Se produce en el valle de Emme y se caracteriza por sus agujeros. Algunas piezas de Emmental pueden llegar a pesar más de 120 kilos.

9.- La Guardia Suiza del Vaticano es el ejército más pequeño del mundo. No llegan a 100 soldados. Sus integrantes han de profesar la fé católica, ser varones y solteros (entre otros requisitos). Saben usar armas de combate pero, también, la espada y la alabarda. Cuando el Santo Padre pasa delante de ellos, han de saludarle, en señal de respeto, poniéndose de rodillas.

10.- En un pequeño piso de la capital suiza, Berna, vivió el físico alemán Albert Einstein, durante siete años. Trabajaba en la oficina de patentes y dedicaba su tiempo libre a investigar. Fue en Suiza donde empezó a elaborar su conocida teoría de la relatividad. En Berna hay un museo Einstein que recrea su figura y su etapa suiza

Leído en El hombre que viaja

¿Conoces alguna otra curiosidad sobre Suiza? Compártela…